OSO DE AGUA

El artículo anterior, de hace apenas dos semanas, ha suscitado polémica. Ha surgido el escándalo en los pasillos del poder. Sería mejor que hubiera despertado mayor interés entre la población, entre los hombres y mujeres del mundo que aman la música y disfrutan con descubrir alternativas a los mismos cantantes y géneros con los que se bombardea a diario a la población… pero una vez más, gana la publicidad y la propaganda y las noticias oficiales.

En su defensa, diré que el artista Ol Sasha, si de algo se lo puede acusar, es de ser franco y honesto, directo y claro, bien intencionado y muy valiente. Además de precavido, pues en esta ocasión, no ha querido responderme a ninguna pregunta. Me ha dicho que prefiere no avivar la discusión, señalando “Para qué lanzar gasolina a la hoguera. Diga lo que diga ahora, se encontrará la manera de tergiversar mis palabras”. Es un hombre precavido. Un ciudadano cauto que no silencia su alma. No es un ser humano reservado. Es público.

Lo que sucede en la actualidad en nuestro planeta, es patrimonio de todos y, él, como cantautor, divulga su sentir. No lo hace con un virus informático o empuñando un arma. Lo hace con la música, ofreciendo una posibilidad: que cada quién elija escuchar o no escuchar sus canciones, sintonizar o no sintonizar con su mensaje.

Que nadie intente silenciar su música. Sería nuevamente otra agresión del sistema que nos gobierna en la Tierra. Otros cantautores utilizaron sus temas musicales para expresarse. No es el único. No será el único. Pero sí es la única cuestión que sólo hacemos los humanos. Ninguna especie animal canta y baila. La música nos diferencia. Si nos la arrebatan, ¿qué nos queda?

 

Descarga PDF 2020 “OL SASHA AXIOMA MUSICAL”

¡CLICK! 57 Vídeos disponibles – Canal Oficial

 

Detallo veracidad, describe situación, soy un espectador crítico, pero no aliento a la guerra. Aliento a tener la consciencia despierta, a activarnos juntos desde el alma enamorada de la vida y el mundo. No pueden juzgarme o condenarme porque no infrinjo la ley. Me proyecto con libertad de expresión creativa a flor de piel.

 

LETICIA HERRERA HURTADO

Ol Sasha es difícil de matar. Tan difícil como un Oso de agua. Es igual que ese tardígrado, invertebrado microscópico de ocho patas regordetas. Aunque consigan robarle la vida y despedazar su cuerpo, sus ocho patas… ocho discos… son para la eternidad. Su música es su legado para la posteridad. Equivale a la música de los pájaros… podrán disparar a los pájaros… matar alguno de vez en cuando… pero cada mañana amanecerá la música de sus cantos en algún lugar del planeta… incluso después que los humanos se hayan exterminado, pues lo harán, si son incapaces de tararear juntos las melodías de la danza de la vida.

 

Share:

Leave a Reply